febrero 14, 2008

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Reeditan libro de Angelina Acuña

febrero 7, 2008

Reeditan libro de Angelina Acuña
Por: Redacción Cultura

Editorial Galería Guatemala de Fundación G&T Continental presenta la reedición del poemario La Gavilla de Ruth, de Angelina Acuña.

El libro, de 98 páginas, fue editado por primera vez en Talleres Centro Editorial, posiblemente en 1944. Contiene una presentación de Margarita Carrera, titulada Angelina, poetisa de ayer, hoy y mañana, y será presentado el jueves 28, a las 18:30 horas, en Cantón Exposición, Vía 5, local 3, 4 Grados Norte, zona 4. Entrada libre.

Acuña nació en 1905, en Jutiapa, y falleció en esta capital en el 2006. Fue miembro de la Academia Guatemalteca de la Lengua. Entre sus distinciones destacan Emeritissimum por la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala; “Mujer de las Américas” 1960-61; la Orden del Quetzal y la Orden Francisco Marroquín.

Entre sus libros publicados se encuentran, de poesía, Para que duerma un indito (1952). Fiesta de luciérnagas (1953). Madre América, poemas, selección mínima (1960). El maíz de los mayas (s.f). Canto de amor en latitud marina (1968). Elogio del soneto (1999), y El llamado de la cumbre: prosas (1960).

Merecidas Conderaciones

febrero 7, 2008

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Merecidas condecoraciones
Por: Margarita Carrera

Julio ha sido un mes durante el cual representantes de las letras, las artes y la cultura en Guatemala han recibido merecidas condecoraciones.

Mencionemos, en primer término, a la poetisa excelsa Angelina Acuña, quien, en sus magníficos 100 años de vida, recibió el 20 de julio la “Orden del Soberano Congreso Nacional en el Grado de Comendador”.

Muchísimos son los diplomas, medallas y condecoraciones que a Angelina se le han otorgado en el largo y fructífero correr de sus años.

También, numerosos los ensayos que he escrito sobre esta insigne escritora, mujer ejemplar desde todo punto de vista, pero sobre todo, una de las poetisas que más ha destacado en nuestro mundo literario desde inicios del siglo pasado.

“Mujer de las Américas”, Angelina se ha visto colmada de homenajes en el 2005, declarado, por el Ministerio de Cultura y Deportes, “Año del Centenario de la excelsa poetisa Angelina Acuña”. Pero el homenaje otorgado por el Congreso de la República es único, porque es la primera mujer digna de tan alta distinción.

A su vez este 14 de julio, la Embajada de Francia, otorgó siete condecoraciones en el siguiente orden: “Oficial de la Legión de Honor”: a Rosalina Tuyuc, valiente defensora de los D.H. y de los pueblos indígenas que ha levantado la voz en contra de la impunidad imperante. Mujer sabia y talentosa, cuya vida es un ejemplo para todas las mujeres guatemaltecas.

Año de angelica cuña

febrero 7, 2008

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Año de Angelina Acuña
2005 debe ser declarado “Año del Centenario de la excelsa poetisa Angelina Acuña”. María del Mar.
Por: Margarita Carrera

Algo verdaderamente insólito es llegar a los cien años de edad. Más insólito aún si quien llega a esta edad se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales y es una escritora que continúa publicando libros de poesía, verdaderas joyas del arte literario, como sucede con Angelina Acuña. (En 1998, Editorial Cultura publicó, en bella edición, su última obra: “Elogio del Soneto”).

El sábado 29 de enero tuve la honra de ser invitada a la celebración de los cien años de Angelina Acuña. Entonces pude admirar, nuevamente, la belleza física y espiritual, que parece jamás abandonar a esta mujer extraordinaria.

También oír sus nítidas palabras emotivas, pronunciadas al agradecer el agasajo que le brindaba su múltiple familia. Además de los muchos parientes, asistieron altos representantes del Ministerio de Cultura y Deportes y de la Academia Guatemalteca de la Lengua, quienes exaltaron la labor de una de las mujeres más importantes del pasado y presente siglos.

No reconocer la calidad de la poesía de Angelina Acuña es estar ciego. Afirmar que el dominio de la métrica clásica española es algo que ya pasó de moda, significa más que mezquindad, ignorancia. Porque la verdadera poesía es eterna.

Así, leemos con infinito deleite, como recién escrito, un soneto publicado, hace siglos, por un Petrarca, un Quevedo o una Sor Juana Inés de la Cruz. No es únicamente lo que se dice, es cómo se dice, y someterse a las exigencias del soneto requiere del poeta o poetisa un especialísimo talento y no poca sensibilidad.

La escritora y poetisa María del Mar, ha sugerido que el año 2005 sea declarado, oficialmente, “Año del centenario de la excelsa poetisa Angelina Acuña”, que bien merecido lo tiene una mujer de sus quilates.

Asimismo, que durante el transcurso del año, se reediten sus libros, se recoja su obra inédita y se realicen actividades diversas (recitales, mesas redondas, conferencias), que divulguen en escuelas, colegios, universidades, institutos y academias la obra de esta poetisa clásica.

En numerosas ocasiones me he atrevido a proponer ante altas autoridades del Ministerio de Cultura y Deportes que se conceda el “Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias” a Angelina Acuña.

Sin embargo, es una institución cultural la que ha de realizar, en forma escrita, dicha propuesta.

Por tal razón, como miembro de la AMPEG, de la Comunidad de Escritores y de la Academia Guatemalteca de la Lengua, desde esta columna propongo que estas entidades se dirijan a dicho ministerio, para dictaminar que en el año 2005, el “Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias” le sea otorgado a la “excelsa poetisa” Angelina Acuña.

101 años de Angelina Acuña

febrero 7, 2008

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101 años de Angelina Acuña
Por: Margarita Carrera

En uno de mis varios artículos sobre esta poetisa, la llamo hermana en espíritu de Gabriela Mistral.

Porque Angelina se yergue como una de las principales forjadoras de la poesía hispanoamericana de la primera era del siglo XX. Una de las mujeres ilustres que, en su época, tuvo tanto éxito que fue denominada “Mujer de las Americas” y, como tal, recibió homenajes nacionales e internacionales.

También fue llamada “Poetisa Excelsa”, algo que molestó a algunos (as) poetas, como si tal apelativo disminuyera en algo su calidad poética.

Lo que más se lamenta es que, en la actualidad, la crítica literaria académica, ignora o quiere ignorar, por alguna mezquina razón, la validez de su vasta obra.

¿Simplemente porque su temática no se ajusta a la actual moda feminista y antipoética? ¿O porque en su canto se refleja la musicalidad del modernismo propia de la era en que le tocó vivir? No hay que olvidar que, este año, Angelina cumplió 101 años.

Pertenece, pues, a la generación de César Brañas, León Aguilera, Hernández Cobos, Flavio Herrera, poetas que le rindieron homenaje y reconocieron su insigne pluma, sobre todo en lo que respecta al manejo perfecto del verso clásico.

Quien se sumerja dentro de las profundas tonalidades de sus poemas, no puede sino emerger asombrado por su magistral manejo del verso. Maestra en la versificación, destaca, sobre todo, en lo que se refiere al soneto. Por tal razón, digna sucesora de Garcilaso, Sor Juana Inés de la Cruz, Gabriela Mistral.

“Toda una mujer expresándose en el idioma de la poesía, pura y alta como las estrellas.

Angelina sólo puede ser vista con los ojos que Dante vio a Beatriz, vestida de blanco y subiendo, subiendo siempre. ¡Escalas de tercetos para sus sandalias de sacerdotisa!… Como Beatriz, siempre en ascenso conduciendo al paraíso.

Sus manos en la lira, sus ojos en el sueño y su boca besando la sortija que esplende en la mano de Dios”.

Palabras de Humberto Hernández Cobos, quien la veneró como mujer y como poetisa. Maestra de la era modernista, expuso musicalmente las bondades de su alma. Jamás iracundias, rebeldías, odios.

Labor de estudiosos y críticos literarios será recoger la obra de esta maestra de la palabra.

Además de “La gavilla de Ruth”, que pronto saldrá a luz en una nueva edición, ¡cuántas joyas yacen ocultas en los cajones de su casa, convertidos ahora en archivos! Pero, para llegar hasta esa oculta riqueza, se ha de tener no sólo conocimiento del ritmo clásico, también un alma limpia de envidia y prejuicios epocales.

Feministas y críticos (as) literarios están en deuda con Angelina. ¿Cómo es posible que tan insigne poetisa no haya merecido estudios de rigor? ¿Es que aquella poesía que no tiene nexos con el feminismo o con la antipoesía ha de merecer rechazo y ninguneo?

Angelina debe ser situada en su época. Empezó a escribir durante primera mitad del siglo XX, aún antes de 1920.

Cuando leo algunos poemas de “La gavilla de Ruth” no puedo dejar de recordar a un gran poeta de su época: García Lorca, aquél que le cantaba a la luna. También Angelina le canta: “-¡Súbete al cielo, mamita / alcánzame unos luceros…/ aquel que se mira grande / y que parece de fuego! / También la luna, mamita,/ yo quiero jugar con ella…”

febrero 7, 2008

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Angelina Acuña Castañeda, gloriosa representante de la prosa y poesía femenina guatemalteca, murió a los 101 años de edad, luego de legar al país una voluminosa y reconocida producción literaria, que fue valorada nacional e internacionalmente.

La hermana en espíritu de Gabriela Mistral, como la llamó la escritora Margarita Carrera, nació en 1904, en el departamento de Jutiapa, años después vivió en la ciudad capital y se graduó de maestra de educación primaria y bachiller en ciencias y letras, en el Instituto Central para Señoritas, Belén, indica una síntesis biográfica de quien hoy fue despedida de su tránsito terrenal, en el Cementerio General.

La escritora fue una de las principales forjadoras de la poesía hispanoamericana de la primera era del siglo pasado y como una de las féminas ilustres de su época, por sus éxitos fue denominada “Mujer de las Américas”, indica una reseña de Carrera.

Se le conoció también como “Poetisa Excelsa” y perteneció a la generación de César Brañas, León Aguilera, Humberto Hernández Cobos, Flavio Herrera y otros que valoraron su pluma, sobre todo por el manejo perfecto del verso clásico, coinciden biógrafos y críticos literarios.

Carrera subrayó que Acuña Castañeda era maestra en la versificación y que destacó sobre todo en el soneto, por lo que se constituyó en una digna sucesora de Sor Juana Inés de la Cruz y Gabriela Mistral.

La fecunda literata empezó a escribir en la primera mitad del siglo pasado, específicamente antes de 1920, y desde entonces recibió múltiples premios, entre éstos la “Orden del Quetzal” y la “Orden Francisco Marroquín”.

El año pasado, la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) la galardonó con el “Quetzal de Jade Maya”, 2005 e Ileana Alamilla, ex presidenta de esta entidad, recordó que fue la primera mujer en recibir este importante premio, por medio del cual se honra altos méritos y que sólo se entrega en ocasiones especialísimas.

Hello world!

enero 25, 2008

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