101 años de Angelina Acuña

ott1.jpg 

101 años de Angelina Acuña
Por: Margarita Carrera

En uno de mis varios artículos sobre esta poetisa, la llamo hermana en espíritu de Gabriela Mistral.

Porque Angelina se yergue como una de las principales forjadoras de la poesía hispanoamericana de la primera era del siglo XX. Una de las mujeres ilustres que, en su época, tuvo tanto éxito que fue denominada “Mujer de las Americas” y, como tal, recibió homenajes nacionales e internacionales.

También fue llamada “Poetisa Excelsa”, algo que molestó a algunos (as) poetas, como si tal apelativo disminuyera en algo su calidad poética.

Lo que más se lamenta es que, en la actualidad, la crítica literaria académica, ignora o quiere ignorar, por alguna mezquina razón, la validez de su vasta obra.

¿Simplemente porque su temática no se ajusta a la actual moda feminista y antipoética? ¿O porque en su canto se refleja la musicalidad del modernismo propia de la era en que le tocó vivir? No hay que olvidar que, este año, Angelina cumplió 101 años.

Pertenece, pues, a la generación de César Brañas, León Aguilera, Hernández Cobos, Flavio Herrera, poetas que le rindieron homenaje y reconocieron su insigne pluma, sobre todo en lo que respecta al manejo perfecto del verso clásico.

Quien se sumerja dentro de las profundas tonalidades de sus poemas, no puede sino emerger asombrado por su magistral manejo del verso. Maestra en la versificación, destaca, sobre todo, en lo que se refiere al soneto. Por tal razón, digna sucesora de Garcilaso, Sor Juana Inés de la Cruz, Gabriela Mistral.

“Toda una mujer expresándose en el idioma de la poesía, pura y alta como las estrellas.

Angelina sólo puede ser vista con los ojos que Dante vio a Beatriz, vestida de blanco y subiendo, subiendo siempre. ¡Escalas de tercetos para sus sandalias de sacerdotisa!… Como Beatriz, siempre en ascenso conduciendo al paraíso.

Sus manos en la lira, sus ojos en el sueño y su boca besando la sortija que esplende en la mano de Dios”.

Palabras de Humberto Hernández Cobos, quien la veneró como mujer y como poetisa. Maestra de la era modernista, expuso musicalmente las bondades de su alma. Jamás iracundias, rebeldías, odios.

Labor de estudiosos y críticos literarios será recoger la obra de esta maestra de la palabra.

Además de “La gavilla de Ruth”, que pronto saldrá a luz en una nueva edición, ¡cuántas joyas yacen ocultas en los cajones de su casa, convertidos ahora en archivos! Pero, para llegar hasta esa oculta riqueza, se ha de tener no sólo conocimiento del ritmo clásico, también un alma limpia de envidia y prejuicios epocales.

Feministas y críticos (as) literarios están en deuda con Angelina. ¿Cómo es posible que tan insigne poetisa no haya merecido estudios de rigor? ¿Es que aquella poesía que no tiene nexos con el feminismo o con la antipoesía ha de merecer rechazo y ninguneo?

Angelina debe ser situada en su época. Empezó a escribir durante primera mitad del siglo XX, aún antes de 1920.

Cuando leo algunos poemas de “La gavilla de Ruth” no puedo dejar de recordar a un gran poeta de su época: García Lorca, aquél que le cantaba a la luna. También Angelina le canta: “-¡Súbete al cielo, mamita / alcánzame unos luceros…/ aquel que se mira grande / y que parece de fuego! / También la luna, mamita,/ yo quiero jugar con ella…”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: